Archives for marzo, 2013

Estantes con transparencias


Un juego de espejos sacarán a luz sus piezas de colección. Los estantes de vidrio parecen estar suspendidos en el aire. La pared de fondo, que también es de espejo, aumenta el efecto de ligereza y otorga profundidad. Los espejos se sujetan al muro con grapas especiales, los estantes de vidrio se colocan sobre carriles de soporte (mercado de bricolaje). Efecto: Su colección se duplica y las piezas también se pueden admirar por su parte posterior.

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Embutido en vidrio sintético


El plástico es un material ligero y sencillo de trabajar. Se presenta en forma líquida, como la resina de poliester, o sólida, como el plástico acrílico. Según el tipo que se utilice, será preciso verterlo en un recipiente, o bien simplemente recortarlo. Los mejores resultados se consiguen con plásticos transparentes o translúcidos. A diferencia del cristal, una varilla de este material no sólo permite que la luz pase a través de ella, sino que además refleja la luz en toda su longitud y da una luz fluorescente en los extremos El plástico permite hacer todo tipo de bonitos y modernos diseños, como por ejemplo, figuras de ajedrez, pisapapeles, bisutería, pomos para puertas, sujetalibros y bandejas. No es solamente un sustitutivo del vidrio, la madera o el metal, sino, al igual que éstos, un material por derecho propio, como lo demuestra su enorme variedad de formas y colores y su comportamiento totalmente distinto al del resto de los materiales. El plástico se obtiene de sustancias químicas derivadas del carbón y el petróleo, y su estructura química puede ser alterada para cumplir sus distintas funciones. En realidad, la palabra «plástico» es un nombre colectivo que agrupa numerosos materiales, algunos de ellos muy distintos entre sí. Existen dos grupos principales:

Termoplásticos.
Se denominan así los plásticos duros a temperaturas normales que se reblandecen al ser calentados. La temperatura de calentamiento ha de ser controlada para evitar que el plástico encoja o forme burbujas. El material reblandecido puede ser moldeado y retiene la nueva forma cuando se solidifica al enfriarse.Este proceso puede repetirse, incluso varias veces, sin que el material pierda sus propiedades. Por consiguiente, si se comete un error, es posible corregirlo. El material acrílico en láminas o en varillas, el celuloide, el poliestireno y el PVC son ejemplos de termoplásticos.

Plásticos termoestables.
En la elaboración de estos materiales se produce una reacción química irreversible. La solidificación tiene lugar en presencia del calor, y una vez moldeados y enfriados no pueden volver a trabajarse. Estos plásticos pueden reforzarse con fibra de vidrio, con objeto de aumentar su resistencia para fines estructurales.
Las resinas de poliester son plásticos termoestables. Su consistencia es parecida a la del almíbar y, al ser mezclados con un catalizador -el endurecedor-, desprenden calor y se endurecen paulatinamente hasta enfriarse del todo. Existen resinas para distintas aplicaciones, por lo que es preciso cerciorarse si la que se va a utilizar es adecuada para el uso que desea. Las resinas para el moldeado transparente tienen la propiedad específica de no perder transparencia y no producir distorsión óptica. También están tratadas para que no encojan al solidificarse, de manera que cuando se embute un objeto en ellas, no se produzcan arrugas a su alrededor. La resina de poliester se trabaja con facilidad y por ello es muy adecuada para trabajos de artesanía en el hogar.

Terminología.
Pigmentos: Tintes especiales para dar color a la resina. Pueden ser translúcidos u opacos.
Moldes: Se puede utilizar todo tipo de recipientes de cristal o metal, siempre que su superficie interior sea lisa y bien pulimentada. También son adecuados los moldes de caucho o plástico, teniendo cuidado de evitar los de poliestireno, ya que la resina reacciona con este material. Por lo general los recipientes de plástico blando, como el poli-teno, pueden utilizarse con seguridad y deben evitarse todos aquellos de plástico duro y frágil.
Endurecimiento: Proceso que experimenta la resina. Se inicia al añadirle el catalizador y termina con la solidificación de la mezcla Durante él se genera calor. El aire impide el endurecimiento de cada capa, de modo que la superficie expuesta queda viscosa. El problema se evita realizando la operación de vertido con el recipiente tapado, lo cual es muy difícil, o retirando la superficie viscosa con acetona.
Catalizador: Sustancia química, por lo general una solución de peróxido, que al reaccionar con la resina la hace sólida. Gel: Estado de la resina estable pero no endurecida. En esta fase, la superficie aparece ligeramente ondulada, lo que indica que se puede realizar el vertido de la segunda capa.

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Edredón para cama de matrimonio


Para un edredón de 177 cm x 177 cm.
Se necesita (usando una tela de algodón con un ancho de 90 cm:)
Para las ¡iras largas, 9 m.
Para las tiras cortas, 7,2 m.
Un trozo de guata de 95 cm x 9 m.
Cómo cortar las 9 tiras cortas. Cortar la tela en 5 piezas de 180 cm y cortar cada una de estas a lo largo de forma que se obtengan 9 tiras de 45 cm x 180 cm.
Cómo cortar las 8 tiras largas. Cortar la tela en 4 piezas de 180 cm y cortar cada una de estas a lo largo de forma que se obtengan 8 tiras de 45 cm x 180 cm.
Cómo se hace el edredón. Cortar la guata en 17 piezas de 180 cm x 23 cm. Introducirla en las tiras y coser como el edredón para cama individual.

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Cómo hacer un cálido edredón


En una máquina de coser corriente no es posible, normalmente, hacer una colcha, porque en ella no caben los tejidos muy gruesos. Este edredón se hace sin utilizar la máquina durante el relleno y empleando muchas tiras separadas rellenas de guata y luego cosidas unas a otras. Se pueden elegir dos colores distintos del mismo estampado para acentuar la esponjosidad del edredón, o varios retales de distintos colores, que darán sensación de patckwork. Se necesita un mínimo de 45 cm para cada tira corta y de 1,8 m para cada tira larga.
Edredón para cama individual.
Para un edredón de 87 cm x 177 cm.
Se necesita (empleando una tela de algodón con un ancho de 90 cm):
Para tiras cortas rojas, 4,25 m.
Para las tiras largas, azules, 3,6 m.
Guata u otro relleno, 35 cm x 4 m.
Hilos del mismo tono.
Alfileres de colores.

Cómo hacer las 9 tiras cortas, rojas. Según el patrón, cortar la tela de 4.25 m en 9 tiras de 90 cm x 45 cm cada una.
• Enfrentando las dos caras anteriores, doblar cada una de las tiras a lo largo y coser a máquina el lado largo, dejando un margen de 1,5 cm (en los 4 lados). Asegurarse de haber doblado las tiras en línea recta.
• Ahora se tienen 9 tiras de 90 cm de largo y 21 cm de ancho. Dejando un margen de 1,5 cm, coserá máquina uno de los extremos de cada tira. Dar la vuelta a las tiras.
Cómo hacer las 4 tiras largas, azules. Según el patrón, cortar la tela a lo largo en dos piezas iguales y cortar cada una de éstas a lo ancho en otras dos, de forma que queden 4 tiras de 180 cm x 45 cm. Doblar cada tira a lo largo y coser a máquina todas ellas igual que se hizo con las tiras cortas, rojas.
Cómo hacer el edredón. Cortar un trozo de guata de 180cm x 95 cm. Cortar éste a su vez en 4 tiras de 180 cm x 23 cm. Cortar la guata que sobra en 9 piezas de 90 cm x 23 cm.
• Introducir una pieza de guata en cada tira, con cuidado de no romper ni una ni otra. Meter hacia dentro los extremos que quedan sin coser y unirlos con puntada deslizada o a máquina. En este último caso, coser muy cerca del borde para que el acabado quede limpio.
Para entrelazar las tiras hay que ponerlas en el suelo, donde se habrá señalado de antemano un ángulo recto.
• Colocar en primer lugar una tira larga, azul, y luego una corta, roja, sobre ella, siguiendo las líneas del ángulo recto.
• Asegurar los extremos de cada tira empleando para ello alfileres largos de colores.
• Colocar las otras tres tiras largas una junto a otra, pasándolas alternativamente por encima y por debajo de la tira corta. Asegurarlas en su sitio con alfileres.
• Coger las tiras cortas que quedan y pasarlas alternativamente por encima y por debajo de las tiras largas, juntando bien los extremos para que no quede entre ellos ningún resquicio.
• Para completar el edredón, sobrehilar las tiras unas a otras todo alrededor del edredón.

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Círculos, arcos y ángulos rectos


Al diseñar modelos, a menudo se necesita construir figuras geométricas. Se muestran aquí algunas de las maneras de trazar círculos, arcos y ángulos rectos, que constituyen las”bases de muchos interesantes modelos.

Círculos.
El diámetro del círculo es la distancia que lo atraviesa en su anchura máxima. El radio es la mitad del diámetro. Se necesitan:
Un compás, lápiz, cordel y chincheta.
• Para trazar círculos de diámetros de hasta 30 cm, emplear el compás. Separar los brazos del mismo hasta que formen la longitud del radio del círculo proyectado. Colocar firmemente la punta del brazo en el lugar que vaya a constituir el centro del círculo y dejar que el brazo trazador gire libremente sobre el anterior hasta que haya dibujado un círculo completo.
• Para trazar círculos de mayor tamaño, se puede emplear con la misma sencillez el método de la chincheta y el cordel. Se hace una muesca en el lápiz, lo más cerca posible de la punta, y se ata a ella un extremo del cordel. Clavar el otro extremo en la punta de la chincheta, una vez que se haya comprobado que mide exactamente lo que el radio del círculo a trazar. Apretar firmemente con el pulgar sobre la chincheta, manteniendo estirado el cordel y trazar el círculo.

Arcos.
Las secciones de los círculos, también llamadas arcos, son muy útiles para diseñar modelos para murales o para labores de punto. Se pueden formar una gran variedad de motivos de decoración mediante la combinación de arcos y de círculos en agradables conjuntos.
Basándose en el mismo principio, se pueden diseñar modelos para labores en forma de remiendos de escamas hechas con cualquier material.
Trazar una línea horizontal y, empleando el compás o el cordel y la chincheta según el tamaño del modelo, hacer una serie de semicírculos que se toquen en el lugar en que los corta la línea recta. Trazar otra línea recta en el punto más alto de los semicírculos y señalar el punto a a mitad de la distancia entre los puntos b y c. Repetir la misma operación a lo largo de toda la línea hasta formar una segunda capa de escamas. Seguir el mismo método hasta formar las capas de escamas que sean necesarias.

Ángulos rectos.
Para ampliar un modelo que se pueda acoplar a una superficie determinada, un marco de fotografía, etc., se necesita a menudo trazar rectángulos exactos, y hay muchos modelos que necesitan montarse formando ángulos rectos.
Se necesitan:
Compás o lápiz, cordel y chincheta; regla o cinta métrica de acero.
Trazar una línea horizontal, que formará uno de los lados del ángulo recto. Señalar un punto, A, a tres unidades de distancia del extremo de la recta. Cuanto mayores sean estas unidades, mejor. Separar los brazos del compás hasta que la distancia entre sus extremos (o en caso de emplear el método del cordel, la distancia del extremo del lápiz al lugar en que se encuentra clavada la chincheta) equivalga a 5 de dichas unidades de longitud. Colocar la punta del compás en Ay trazar un arco. A continuación ajustar los brazos del compás hasta que la distancia entre sus extremos equivalga a 4 unidades de longitud. Colocar la punta del compás en B y trazar otro arco, que cortará al anterior en el punto C. La línea BC formará ángulo recto con la línea AB. La forma de indicar un ángulo recto es con un pequeño cuadrado, tal y como se muestra en la figura. Este método se basa en que todos los triángulos cuyos lados están incluidos en la proporción 3:4:5, tienen un ángulo recto donde se cortan sus lados más cortos.

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Cestas con masa


El modelado de masa es divertido Además, cuesta muy poco dinero, ya que todo lo que se necesita es harina, sal y agua. Con él se pueden hacer todo tipo de cestas, dependiendo del molde que se utilice. Como al final hay que cocer la masa, el molde utilizado debe poder resistir la temperatura del horno. Para hacer la cesta fotografiada aquí:
Se necesita:
Una fuente de horno redonda de 30 cm de diámetro y 6,5 cm dealto.
Un pincel pequeño de pastelero o corriente; un lapicero bien afilado; un trapo limpio húmedo; papel de aluminio; una bandeja de horno; barniz de poliuretano transparente.

Para la masa:
1 1/2 tazas de sal.
6 tazas de harina.
2 1/4 tazas de agua caliente.
1 huevo para dorar la cesta ya terminada.
• Forrar el exterior de la fuente de horno con papel de aluminio, doblando el sobrante hacia el interior.
• En una ensaladera de tamaño mediano añadir el agua sobre la sal, removiendo de vez en cuando hasta que esté disuelta. Dejarenfriar.
• Añadir lentamente la harina, mezclándola con las manos hasta que esté bien incorporada.
• Amasar sobre la mesa de cocina hasta que la mezcla esté suave y maleable Agregar más harina si la masa está demasiado húmeda y unas gotas de agua si está demasiado dura. Es preciso trabajar deprisa y guardar los pedazos de masa que no se estén utilizando envueltos en un paño húmedo, ya que la masa se seca pronto en contacto con el aire y se vuelve quebradiza.
• Extender 3/4 partes de la masa sobre una superficie ligeramente enharinada, hasta formar un rectángulo de unos 35 cm x 45 cm y 3 mm de espesor.
• A continuación, cortar esta masa en tiras de 2 cm de ancho. Para una fuente de horno de las medidas mencionadas, se necesitan 6 tiras de 43 cm de largo, 4 tiras de 40 cm de largo y 4 tiras de 29 cm de largo. Si se utiliza una fuente de distinto tamaño, es preciso medir la fuente de borde a borde, por la parte exterior, para averiguar el largo de las tiras más largas. Las otras se cortan proporcio-nalmente. Los pedazos sobrantes deben guardarse siempre enel pañohumedecido.
• Colocar la mitad de las tiras sobre un cuadrado de papel de aluminio de 45 cm. Empezar a tejer con una de las tiras de 43 cm. en el centro de las colocadas sobre el papel de aluminio. Continuar tejiendo las tiras, trabajando desde el centro haciaafuera.
• Para que la cesta quede más segura, pegar todas las intersecciones formadas por las tiras de 43 cm, con un pincel humedecido en agua. Apretar el centro de cada intersección con la punta del lápiz. Hay que tener cuidado de no comprimir las tiras mientras se teje; en el caso de que alguna se parta, se puede reparar con un poco de agua .

• Poner la fuente de horno boca abajo. Levantar el tejido sobre el papel de aluminio, manteniendo éste firmemente agarrado por los bordes. Centrar y posar con mucho cuidado sobre la fuente.
• Levantar la fuente, remeter hacia el interior el exceso de papel e igualar las tiras con el borde de la fuente, utilizando un cuchillo muy afilado. Adaptar el tejido a la forma de la fuente comprimiéndolo ligeramente con las manos. Encolar con agua y apretar con la punta del lápiz en las intersecciones de las tiras de 40 cm con las de 29 cm, como se ha explicado anteriormente. Colocar con el fondo hacia arriba sobre la bandeja de horno y cubrir el todo con un paño húmedo.
• Amasar los pedazos sobrantes junto con la 1/4 parte reservada, hasta que la masa esté suave. Sobre una superficie plana hacer, con las palmas de las manos, dos cordones de unos 105 cm de largo y 12 mm de grueso. Colocar el uno junto al otro y empezar a retorcerlos hasta formar un cordón regular de dos cabos.

• Fijar este cordón al borde de la cesta, humedeciendo con el pincel los extremos de las tiras y presionando ligeramente para que quede bien adherido. Humedecer también los extre-mosdel cordón paracerrarlo.
• Introducir la cesta a horno moderado durante 30 minutos.
• Preparar un barniz mezclando el huevo con una cuchara-dita de agua. Sacar la cesta del horno y retirarla de la fuente agarrando los bordes del papel de aluminio. A continuación, volver a colocar la cesta sobre la bandeja de horno con el fondo hacia arriba y barnizarla con la mezcla de huevo. Intro-duciral horno durante 15 minutos, poniendo la cesta alternativamente al revés y al derecho hasta que tenga un color dorado uniforme y esté completamente seca. Dejar enfriar so-breuna rejilla.
• Una vez fría, aplicar varias capas de barniz incoloro, dejando que cada una seque por completo antes de dar la siguiente mano.

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Velas con panales


Este método tradicional de fabricación de velas utiliza cera pura de abeja, de delicioso aroma, preparada en forma de panal. Como estos panales son generalmente moldeables a la temperatura de la habitación, es muy fácil hacer el rollo en pocos minutos, sin necesidad de calentar. En tiempo frío puede ser preciso ablandar ligeramente los panales, acercándolos a un radiador.
• Elegir la mecha adecuada al diámetro de la vela que se desea hacer y cortarla del largo que se precise. Enrollar las velas despacio y por igual, asegurándose de que la base queda plana. Presionar con cuidado los bordes para evitar que se despeguen.
• Cortar la mecha a 6 mm de la cera e introducir el cabo en cera líquida.
Otra variación de estas velas consiste en cortar en ángulo el lado superior del rectángulo del panal. Empezar a enrrollar por el lado más largo, colocando la mecha como se ha explicado.
Los restos de cera de abeja pueden utilizarse para decorar otras velas.

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Velas escurridas


Se necesita:
* 1 kg de parafina.
* 100 gr de estearina.
* Tinte para velas.
* Mecha.
* Cazo.
* 2 jarras altas.
* Termómetro.
* Palito o lapicero.

• Fundir 100 gr de estearina y espolvorear o rallar el tinte. Mantener a fuego lento, sin dejar de remover hasta que el tinte esté completamente disuelto.
• En otro cazo fundir 1 kg de parafina. No calentar jamás la cera con el fuego al máximo y tener cuidado de no llenar demasiado el cazo y de que no salpique la cera caliente, porque produce las mismas quemaduras que el aceite hirviendo. En caso de que, por descuido, la cera alcanzara la temperatura en que se prende, apagar la llama y tapar el cazo con su tapadera; ¡no intentar retirar el cazo del fuego mientras esté prendida la cera!
• Añadir la cera a la mezcla de estearina y tinte y calentar hasta 80 C.
• Llenar de cera una de las jarras. Atar uno de los extremos de la mecha elegida a un palito o lapicero y sumergir la mecha en la cera. Sacarla tirando de ella en línea recta hacia arriba y mantenerla en el aire durante 30 segundos, hasta que la cera se endurezca.
• Repetir esta operación, sumergiendo la vela cuantas veces haga falta para que alcance el grosor adecuado a la mecha. Dejarla colgada hasta que se endurezca por completo.
• La cera de la jarra puede enfriarse antes de que alcance el grosor deseado; el síntoma de que esto ocurre es que aparecen burbujas en la superficie de la cera o en la última capa de la vela. En este caso, volver a calentar la cera hasta 80″C, antes de seguir trabajando.
Si el tamaño de la boca de la jarra lo permite, es posible sumergir más de una vela al mismo tiempo. Sumergir la vela terminada dentro de la jarra de agua fría.

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Materiales necesarios para hacer velas artesanales


Parafina.
Se adquiere en bloques sólidos o en polvo: su color varía del blanco puro al crema. Aunque el grado de fusión varía mucho, para la mayoría de las velas es aconsejable utilizar parafina completamente refinada que funda a una temperatura de 57° a 60ºC. La parafina en polvo es más sencilla de utilizar. Para corregir fallos, es aconsejable fundir un trozo de vela vieja y compararla con la que se está haciendo. Las velas de un solo color se funden sin ninguna complicación, pero si son de colores será preciso separar los componentes y fundirlos por separado, para que no resulte un color sucio.

Cera de abeja.
Se puede conseguir en bloque o en panal Lacera naturales cara, por lo que constituye un lujo utilizarla pura. El mejor sistema es mezclarla con un poco de parafina. Da mayor brillo y duración a la vela terminada.
Los panales se pueden utilizar solos, para hacer velas enrolladas. De cada uno salen unas dos velas grandes. Los recortes de panal pueden ser fundidos y añadidos a la parafina.
Para preparar los panales es preciso retirar primero la miel, a continuación, fundir el resto en agua hirviendo. Cuando el agua se enfría queda un sedimento debajo de la cera que debe ser raspado.

Estearina.
Es un tipo de cera blanca en escamas que facilita la completa disolución de los tintes. Vuelve la vela opaca (tanto la blanca como la tintada) y provoca un ligero encogimiento de la mezcla que facilita el desmoldado. Utilizarla en la proporción del 10%, con un 90% de parafina.

Tintes para cera.
Es preferible emplear tintes especiales para velas, en lugar de otro tipo de colorantes. Se venden en polvo y en discos sólidos, y es preciso añadirlos con cuidado a la cera, ya que. si se utilizan en exceso, la vela no tendrá brillo. Para hacerse una idea de la intensidad del tinte, coger una cucharada de cera coloreada con él y verterla en agua fría: cuando esté bien fría se verá perfectamente la intensidad del color. Empezar echando poco tinte e ir agregando hasta conseguir el tono deseado. En la mayoría de los colores, un pellizco pequeño de tinte en polvo tiñe 0,5 I de cera liquida. Los discos sólidos colorean cada uno unos 2 kg de cera en tonos muy intensos. Si se desea un color más claro, cortar el disco, y utilizar más tinte si se quiere más oscuro. Los tintes se pueden mezclar para lograr mayor variedad de posibilidades. El tinte en polvo es más barato, pero los discos dan mejor colorido.

Mechas.
Las mechas para velas están hechas de hilo de lino trenzado y blanqueado, y por lo general se venden por metros. Existen en diferentes grosores, entre los que se ha de elegir el adecuado al diámetro de cada vela Una mecha para 2,5 cm arde bien en una vela de esas dimensiones. En una vela más ancha, la misma mecha hace un agujero de 2,5 cm en la cera; por esta razón, y si no se quiere que la mecha se apague en un charco de cera, hay que procurar que sea adecuada al diámetro de la vela. Del mismo modo, una mecha para 5 cm se consume en un abrir y cerrar de ojos en una vela de 2,5 cm.

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Historia de las velas artesanales


Las primeras velas se hicieron probablemente con ramas de pino saturadas, natural o artificialmente, con resina o grasa. Las pinturas prehistóricas encontradas en cuevas y las tumbas de los antiguos egipcios ilustran el uso de las velas. Plinio. en el siglo I d. de JC, escribió que en su tiempo se utilizaban en Grecia y Roma velas hechas con hilo de lino cubierto de betún o cera. En la Edad Media, los pobres quemaban sebo y los ricos, cera de abeja. La Iglesia católica utiliza, desde hace mucho tiempo, velas de cera natural: incluso en la actualidad el porcentaje de cera de abeja de sus velas no debe ser inferior a un 25%.

Además de dar luz, las velas cumplían otra misión: la de servir como relojes. La hora del día se sabía gracias a velas que ardían hasta un punto señalado en una hora. Hasta este mismo siglo, el tiempo de puja en las subastas se fijaba clavando un alfiler a un lado de la vela: el objeto era adjudicado en cuanto caía el alfiler.

La cera de abeja y el sebo eran los únicos materiales sólidos utilizados en la fabricación de velas, hasta que al final del siglo XVIIl se empezó a emplear esperma de ballena, que producía velas muy bonitas, luminosas … y muy caras. Sin embargo, a partir del descubrimiento del petróleo a gran escala en 1859. la parafina se ha convertido en la materia prima más utilizada. Todos los materiales y utensilios que se precisan están descritos a continuación. Es preciso tener todo a mano antes de ponerse a trabajar. Varias de las cosas que se necesitan se encuentran disponibles en todas las casas: el resto se adquiere en droguerías.

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