Archives for mayo, 2013

Cómo controlar el ácido cuando grabas el vidrio


Para conseguir un buen diseño es absolutamente esencial que se controle la aplicación del ácido con todo cuidado. Lo mejores utilizar la técnica del «enmascaramiento», para la que se pueden emplear diversos materiales que evitarán que el ácido alcance las zonas que no se desea. La forma tradicional de grabado al ácido consiste en introducir por completo el objeto en un baño de ácido, por le que el enmascaramiento ha de ser concienzudo. Se suele realizar cubriendo la superficie con un barniz resistente al ácido. Para dar mayor realce, se suele pegar al borde del dibujo una lámina delgada de plomo, utilizando una mezcla de cera de abeja y sebo. Pero para nuestros fines no se necesita una técnica tan elaborada. En el equipo de grabado se suelen incluir trepas adhesivas; también se puede utilizar papel y goma, aunque el mejor material es el plástico adhesivo por contacto. Lo verdaderamente esencial es que el material sea resistente al ácido, y que no se formen burbujas ni queden zonas sin engomar a lo largo del borde, por donde el ácido se pudiera filtrar rompiendo el trazo. Una vez pegado el material, se le da unas pasadas con una cuchara o. mejor aún, con un rodillo pequeño, para quequede bien plano.

Cómo hacer un dibujo.
Si se utilizan patrones adhesivos, no hay ningún problema; no hay más que cortar el dibujo que se desee, retirar la lámina protectora posterior y pegarlo. Si se utilizan varias piezas -por ejemplo, letras- hay que cuidar que queden bien alineadas.
Si no se emplean patrones ya hechos, habrá que recortar el dibujo en otro material que no sea el de enmascaramiento. Si se puede adaptar el dibujo a una pieza del material que se utilice como trepa, el trabajo será más fácil. Se podrá hacer si se trabaja sobre vidrio plano, o sobre vasos o tarros de lados muy rectos. En estos casos se puede trazar el dibujo sobre la trepa y recortarlo antes de pegarlo al vidrio. Se pueden utilizar trepas normales, o hacer uno mismo el dibujo -antes de recortarlo se puede modificar y perfeccionar.

Una advertencia: en algunos dibujos, letras, etc.. hay que enmascarar zonas tanto en el interior como en el exterior de la figura, aunque ésta no vaya unida a otra. Por ejemplo, para grabar la letra «O», es muy importante que la pieza central de la trepa ocupe exactamente el centro de la figura. En estos casos, lo mejor es pegar en el vidrio una pieza de material resistente, dibujando la letra sobre ella. Se recorta y retira la zona que se quiere grabar, utilizando un escalpelo o cuchillo afilado y unas pinzas. Si se trabaja con vidrio curvado en dos direcciones -como las botellas de vino, en oposición a los vasos de lados rectos- a menos que la superficie a grabar sea muy pequena, no se puede poner una hoja plana sin que se formen arrugas. Para evitar este problema, cortar la trepa en tiras, antes de hacer el dibujo. Después de preparar el vidrio, pegar las tiras al vidrio hasta cubrir la zona que se va a grabar.
Trazar el dibujo a lápiz, recortar cuidadosamente la trepa con un escalpelo o cuchillo afilado, y retirar los trozos que cubren las zonas que se quieren grabar.

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Es fácil grabar sobre vidrio


El vidrio es una materia familiar que utilizamos a diario para guardar cosas, para beber, para que la luz entre en las casas, para ver a través de él. Se puede colorear y grabar: habilidosos artesanos han realizado exquisitas piezas de vidrio decorado. Es un material que posee la cualidad inimitable de su total transparencia. Sin embargo, muy poca gente ha intentado decorarlo con diseños personales. Este rechazo se puede explicar por la aureola de misterio que con el tiempo ha ido envolviendo este oficio: el maestro que emplea largos años en estudiar y aprender a hacer vidrio, a soplar las formas, a dominar el arte de la fusión y el temple (proceso de endurecimiento del cristal). Pero no hay que dejarse intimidar: con la ayuda de los materiales modernos es muy fácil aprender a crear motivos decorativos y hacer diseños y estructuras de vidrio.

Grabado al ácido.
El grabado del vidrio, utilizando ácido en cantidades suficientes para que corroa la capa superior del objeto siguiendo un dibujo previamente establecido, es una técnica muy antigua: data de 1771, fecha en que se descubrió el ácido fluorhídrico. Este ácido se utiliza en distintas soluciones, de las cuales la más pura disuelve el vidrio, pero deja limpio el resto de la superficie al retirarse. Si se combina el ácido con un álcali, se obtiene bifluoruro de sodio o amonio, con el que se consigue una impresión mate. Tal vez el ejemplo de vidrio grabado al ácido más conocido sea el de las tulipas. Una vez hecha, se vierte dentro de la tulipa una solución de ácido, que después se retira, y que deja una superficie interna rugosa que absorbe gran cantidad de luz. Se aplica después una solución suavizante que elimina la mayor parte de las rugosidades, con lo que cobra el aspecto opaco que nos es conocido.
¿Qué ácido utilizar? En la industria se utilizan soluciones de ácido fluorhídrico muy fuertes, que sólo se pueden emplear bajo control y en lugares muy bien ventilados. Pero en los comercios se vende un líquido para grabar de mayor poder suavizante y que, si se utiliza con cuidado, no es peligroso. Si se prefiere, se puede comprar el equipo completo para grabar: trepa (patrón de material resistente, sobre el que se recorta la figura que se precise) adhesiva, apli-cadores, pinzas y líquido para grabar, o bien los elementos sueltos. Se puede adquirir en tiendas del ramo.

¿Qué clase de vidrio utilizar? Se puede utilizar cualquier clase. Los trabajos más delicados se suelen hacer en vidrio de plomo, descubierto en el siglo XVII y que fue el material favorito de los grandes grabadores holandeses, debido a su relativa blandura y gran transparencia. Resulta muy caro por su contenido en plomo. Hay vidrios que tienen un contenido mínimo de plomo del 30%, pero lo normal es un 24%; este vidrio se conoce también como flint-glass. La mayor parte de los vidrios que hay en cualquier casa pertenecen al grupo de los llamados vidrios alcalinos y calcicos, pues en su composición entran arena de sílice, óxido sódico (o potásico) y cal. Tienden a ser verdosos, como las botellas antiguas, y para reducir este efecto se suelen añadir otros productos químicos.

No hay que insistir en que se utilice vidrio de plomo para decorar: es mejor emplear objetos que se tengan a mano o que se puedan comprar por poco dinero. Se consiguen resultados maravillosos con viejos tarros de mermelada, frascos de café o botellas de vino. Seguramente todos ellos serán de vidrio alcalino y calcico.
Dentro de esta categoría se incluyen centenares de tipos, con ligeras diferencias en cuanto a cualidades y constituyentes. El líquido para grabar reaccionará de forma algo distinta sobre cada uno, por lo que en cada caso concreto habrá que hacer una prueba, especialmente en cuanto al tiempo que se debe dejar el ácido sobre el vidrio. Es conveniente hacer estas pruebas con vidrios que no sirvan para nada, para ir ganando experiencia.

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Ideas para collares pintados


Fácilmente y en poco tiempo se pueden hacer bonitos collares con cuentas de madera pintadas. El efecto final dependerá de la habilidad con que se decoren. Para que la cuenta no se mueva mientras se la está pintando, se pone sobre un lapicero por la parte de la mina; después se le dan dos o tres capas de barniz plástico opaco o transparente, procurando antes de dar una capa, que la anterior esté bien seca. Para realizar el dibujo, utilizar un pincel fino. Una vez dado un color, hay que esperar a que esté seco antes de dar otro. Cuando el dibujo esté terminado y seco, aplicar una capa final de barniz plástico transparente.

Las cuentas se ensartan en una tira de cuero de la longitud que se desee. Introducir una cuenta de madera más pequeña, que se ajuste mucho al grosor del cuero, que se sujetará con un nudo cerca del estremo de la tira de cuero. A los extremos del collar debe quedar tira suficiente para poder atarlo. Se van metiendo las cuentas pintadas y cuando estén todas, se introduce otra cuenta pequeña y se hace lo mismo que con la primera. Otra forma de decorar las cuentas, que resulta muy decorativa, es forrarlas de rafia o hilo de seda. Para sujetar el hilo cubrir la cuenta con una capa de goma de pegar.

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Motivos del antiguo Méjico


Presentamos en este post algunos motivos, poco frecuentes pero no por ello menos atractivos, que pueden utilizarse tanto para bordados o estampados, como para crear determinados diseños. Todos estos motivos proceden del antiguo Méjico, donde los indios desarrollaron estilos únicos con diseños abstractos y figurativos. Todos ellos se han encontrado en sellos planos o cilindricos que se utilizaban para estampar. Por lo general solían confeccionarse con arcilla. Los cilindricos llevaban asas en los extremos para poderse manejara modo de rodillos.
El fin primordial de estos sellos era la decoración de objetos de cerámica, para lo que se confeccionaban de tal forma que podían imprimir diseños en relieve, o bien se empleaban para estampar telas, papel, pieles, etc.

Los indios eran expertos en la obtención de tintes extraídos de las plantas, con los que pintaban los motivos en vivos colores. Los sellos cilindricos solían llevar unas líneas gruesas encima y debajo del dibujo para facilitar la alineación de los motivos, cuando había que repetir varios de ellos sobre un mismo soporte. A partir de los dibujos que aparecen en estas páginas, se pueden obtener otros, mayores o más pequeños, para imprimir sobre una tela, o repetirlos sobre un papel, formando una orla. También es posible modificarlos, conservando únicamente las líneas del contorno, o inspirarse en ellos, pero procurando respetar, en cualquier caso, el estilo de los antiguos indios mejicanos.

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Cortina de cuentas


Antes de ponerse manos a la obra, estudiar el tipo de cuentas que más conviene al área que la cortina debe cubrir. El hilo empleado debe ser lo suficientemente fuerte como para soportar el peso de las cuentas. Para que no se noten los nudos se aconseja utilizar hilo del mismo color que las cuentas. El algodón para macramé es muy adecuado porque se vende en distintos colores.
• Preparar una extensión de papel igual al tamaño de la cortina que se desea realizar; es decir, del mismo tamaño que una puerta o ventana, por ejemplo. Fijar el papel, si es posible, sobre una superficie vertical, y dibujar sobre él el diseño. Empezar con algo sencillo. Si cada tira lleva zonas de distinto color, colorear estas zonas sobre el papel.
• Colocar una vara o caña sobre el borde superior del diseño y sujetarla con cuerda a los extremos. La cuerda puede ir fijada a dos alcayatas, clavadas sobre la misma superficie del diseño.
• Medir un largo del hilo elegido equivalente a tres o cuatro veces el alto de cada tira, tomar nota de esta medida y fijar bien el extremo del hilo a la caña. Si se desea hacer nudos entre cada dos cuentas, es preciso decidir previamente la separación entre los nudos. Con este procedimiento se utilizan menos cuentas y existe además la ventaja de que si se rompe el hilo, no se deshace toda la tira.
• En este punto se puede empezar a enfilar las cuentas. Con el diseño detrás es muy sencillo saber cuándo hay que cambiar el color o el tamaño de las cuentas cada vez que cambia el dibujo. Si no se hacen nudos, sujetar las cuentas de trecho en trecho con clips o pinzas de la ropa.
• Completar hasta abajo una tira del diseño. Una vez terminada, medir el hilo que sobra y restar esta medida de la que se tomó al principio. Esta operación da la longitud exacta de hilo que se utilizará en cada tira.
• Del mismo modo, contando el número de cuentas de la primera tira, se puede averiguar la cantidad total que se necesita. Antes de seguir, decidir también la separación entre las tiras. Cuanto mayores sean las cuentas, mayor debe ser el ancho del hueco entre las tiras. Antes de hacer la segunda tira, fijar a la caña todas las tiras de hilo. Para mayor comodidad.

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Algunos modelos de flecos


El fleco de malla. Se realiza sobre la base de un cordoncillo, combinando sobre el mismo cuentas con formas cilindricas y cuentas con forma redonda, rematado con una cuenta con forma de lágrima.
• Trabajando de derecha a izquierda, pasar el hilo como indica la figura.
• Pinchar en el hilo entre cada dos flecos.

El fleco a rayas. Se trabaja sobre cordón de algodón y es muy sencillo de realizar.
• Fijar el hilo al cordón con un nudo e introducir 18 cuentas medianas de color marrón, una gruesa y otra marrón para final del fleco. Volver a pasar el hilo hacia arriba y pinchar en el cordón, para seguir enfilando 20 cuentas blancas pequeñas, una marrón grande y la del final.
• Volver a pasar el hilo por el fleco blanco hacia arriba, pinchar en el cordón y hacer el segundo fleco marrón.

Flecos de azabache. Fijar el extremo del hilo al galón de fantasía, engarzar 24 cuentas de cristal, una lágrima y 6 de cristal. Volver a introducir la aguja por la cuenta número 18. hacia arriba. Pinchar en el galón.
• El segundo fleco consta de 20 cuentas de cristal, una lágrima y otras 6 de cristal. Introducir de nuevo la aguja en la cuenta número 14.
El tercer fleco lleva 14 cuentas de cristal, una lágrima y 6 cuentas de cristal; la aguja se introduce a partir de la octava cuenta. El esquema se repite por este orden: (b), (a), (b), (c).

Flecos de ondas. Sobre una base de terciopelo, enfilar 6 cuentas blancas, 6 rojas y 6 negras. Volver a introducir el hilo hacia arriba por todas las cuentas; hacer otros 6 flecos iguales.
Para hacer la onda, añadir una cuenta negra al principio de la vuelta siguiente. En las 5 siguientes enfilar siempre una más que en la vuelta precedente.
En las 5 vueltas siguientes ir decreciendo las cuentas negras del principio. La vuelta sexta empieza otra vez con cuentas blancas.

Fleco de margaritas. Enfilar un número cualquiera de cuenta azules y a continuación, 8 blancas.
• Pasar de nuevo la aguja por la primera cuenta blanca, enfilar una amarilla y volver a pasar el hilo por la quinta cuenta blanca. El hilo que pasa por la flor debe quedar prieto.
• Las margaritas de cada fleco están colocadas en distinta posición con objeto de que el fleco quede salpicado de ellas.

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Flecos de cuentas engarzadas


Esta sencilla aplicación de las técnicas para engarzar cuentas permite transformar la prenda o el accesorio más vulgar en un objeto enormemente original. Los flecos de cuentas sirven para adornar pantallas y lámparas o, en mayor escala, para hacer cortinas.
Como existen cuentas de muy distintas formas y tamaños, es preciso estudiar el tipo que más conviene al trabajo que se desea realizar. Con este fin conviene considerar, no sólo el objeto en sí, sino también su utilización, tamaño y pesó. Un monedero por ejemplo debe llevar un material más resistente que una lámpara. Sería improcedente realizar una cortina de cuentas de cristal fino para una puerta, sin embargo existen cuentas de madera alargadas y de poco peso que dan en este caso un magnífico resultado. Por el contrario, este tipo de cuentas es totalmente inadecuado para un vestido. El tipo de aguja depende de las cuentas elegidas. Las más menudas se engarzan con agujas muy finas y largas. Para las cuentas de mayor tamaño se pueden utilizar agujas de coser corrientes.

Cómo realizar un fleco.
Es mucho más sencillo hacer el fleco independientemente del objeto que se desea adornar, y fijarlo una vez terminado. Para esto se necesita trabajar sobre algo que sirva de base, como una cinta o cordón adecuados. Para estos flecos se han utilizado como base: cordoncillo de seda marrón, cordón de algodón, galón de fantasía en rojo, cinta negra de terciopelo y cinta de seda azul. Sujetar la cinta o cordón a un bloque de poliestireno u otro material similar, por medio de alfileres, y coser a ella las cuentas. Una vez terminados los flecos, coserlos o pegarlos al objeto que se quiera adornar.

Nota: Al hacer cada tira de fleco, evitar que el hilo quede demasiado tirante, ya que si las cuentas están muy pegadas, el fleco no tendrá buena caída. Comprobar que las cuentas están flojas antes de rematar.

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Para hacer blusas con ante


Se necesita:
Dos pieles grandes para la de manga corta.
Tres pieles grandes para la de manga larga.
Cinta de ante.
• Cortar los patrones en la piel
• Hacer agujeros alrededor de todas las piezas, excepto en los puños y en los bordes inferiores del delantero y la espalda. Hacerlos a una distancia de 13 mm uno de otro. Asegurarse de que el nú mero de agujeros es el mismo en las partes correspondientes.
Blusas de manga larga.
Rematar con sobrehilado alrededor del cuello y dejar colgando los extremos de la cinta, justo por debajo de las clavículas. Cerrar la V del escote pasando otra cinta a punto cruzado; empezar a cerrar por el pico. Coser los hombros, costados y sisas con sobrehilado. Para rematar el principio y el final de los costados, anudar los cabos y dejarlos colgando como se ha explicado. Hacer la costura de la manga en punto cruzado. En el puño, meter otras dos tiras de cinta para adornarlo.
Blusa de manga corta. Rematar con sobrehilado alrededor del cuello y dejar colgando los extremos de la cinta, justo por debajo de las clavículas. Cerrar la V de la sisa a punto cruzado desde la unión con la manga, hasta el principio de los costados. Dejar colgando los extremos de la cinta, después de anudada bajo el brazo. Sobrehilar los costados y la manga.

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Para hacer mocasines de ante


Se necesita:
Una pieza de ante de 50 cm x 44 cm.
Cinta de ante.
• Sacar los patrones del empeine y la base, dibujando el contorno del pie sobre un papel. Dibujar el patrón de la base añadiendo 6 cm a todo alrededor del pie y 6 cm más para la vuelta (a) y (b).
• Hacer los agujeros con el sacabocados, a intervalos de 13 mm. El número de agujeros de la parte redondeada del empeine debe coincidir con el correspondiente de la base.
• Coser con hilván el empeine a la base. A continuación, pasar otro hilván todo alrededor de la abertura del mocasín y terminarlo con una lazada en el frente. Volver (a) y (b) para esconder la costura.

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Para crear un bolso de ante


Se necesita:
Una piel de ante de 50 cm x 40 cm, o un retal de ante de 36 cm 25 cm para la parte de atrás; otro de 25 cm x 18 cm para el frente; una tira de 120 cm x 4 cm para el fuelle y la correa. (Es muy probable que esta tira necesite llevar dos piezas, que deberán ser cosidas).
Cordón de ante.
• Sacar en papel los patrones del frente y la parte de atrás. Las curvas inferiores de estas dos piezas, así como las de la solapa deben ser idénticas, para ello se cortarán todas con un mismo patrón. Colocar los patrones sobre la piel, en el sitio más adecuado y cortar. Cortar también la tira de 120 cm x 4 cm, y unir dos si es necesario.
• Hacer los agujeros a intervalos de 13 mm a todo lo largo de la tira (o tiras), a 6 mm del orillo. Si hay que unir dos, hacer agujerasen los extremos.
• Agujerear también el resto de las piezas.
• Cerrar la tira en círculo con un sobrehilado.
• Empezando en uno de los bordes superiores del trente dei bolso, unir la tira con sobrehilado.
• Casando la parte de atrás con el frente del bolso, unir el otro lado de la tira de la misma manera. Dejar el resto de la tira como bandolera, y continuar por ella el sobrehilado para adornarla. Rematar del mismo modo la solapa.
• Hacer dos agujeros en el centro del bolso, a una distancia de 2,5 cm justo debajo de la solapa. Introducir varias tiras de piel y remeter con un nudo flojo.

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